DISCO – Kylie Minogue

DISCO - Album Cover

Cuando mencionamos el nombre “
Kylie", la única opción que tenemos es  Kylie Minogue, no solo porque es una leyenda, a pesar de  su casi inexistente éxito en los Estados Unidos, que en muy contadas ocasiones ha mostrado interés por la australiana, sino porque ha sabido mantenerse en pie ante los miles de obstáculos que amenazan a las carreras de artistas femeninas de la música, y también porque se convirtió en un referente en términos de sonido y de puesta en escena para otros actos pop femeninos mucho más jóvenes, con los que ha competido o que han venido luego de ella.

Kylie es la muestra fiel de que los americanos son capaces de darle grandes éxitos a cualquiera en su país, por más básica, genérica y poco consistente que sea la propuesta, con tal de no dárselos a un artista extranjero; pero también es muestra de que aún sin el mercado más importante de la industria de la música de su lado, un artista puede mantenerse relevante y crear de su nombre una marca.

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Minogue
llega a la escena pop con sus dos primeros álbumes Kylie (1988) y Enjoy Yourself (1989), dos producciones que abordan el teen pop más genérico y estereotípico de los 80s que podamos imaginar, para luego en los 90’s, darle un giro a su catálogo e incluir gran variedad de géneros, desde el hip-hop y el new jack swing hasta el techno y el trip-hop que la sacaron de su imagen de adolescente y dejaron ver un lado más maduro, oscuro y creativo como artista, en el que podemos destacar su trabajo autotitulado de 1994 y el fantástico Impossible Princess (1997). Al llegar el nuevo milenio, Kylie nuevamente se reinventa y se consolida como la ultime disco diva… sí, casi todo lo que ha hecho luego del 2000 está influenciado por las tendencias de la música pop de finales de los 70’s y principios de los 80’s, pero con un toque de modernidad e implantando un sello característico que la han llevado a tener varios de los más grandes éxitos de su extensa carrera y que tanto han fascinado especialmente a la comunidad gay de la que es icono indiscutible.

Luego de dos trabajos (tres, si se incluye su álbum de navidad) que muestran un lado artístico poco inspirado en el que se evidencian problemas serios de producción en los que la falta de enganches a los cortes es lo único abundante, Kylie Minogue regresa con su decimoquinto álbum, su más fuerte en una década, DISCO, un título que demuestra lo ambicioso de este proyecto y con el que muestra comodidad aunque algo de falta de riesgo en medio de las actuales tendencias y del lanzamiento de otros discos similares.

Say Something single cover - promotional photo

Esta era comienza con la filtración de la  que sería la portada del álbum que muestra a una Kylie de rizos con una expresión facial poco favorable en una edición de photoshop para nada conveniente; esa misma semana, de manera oficial, se lanza el primer sencillo del álbum, la escasa en sorpresa Say Something; a decir verdad, no eran muchas las expectativas que se pudieran tener sobre este álbum cuando se va a trabajar sobre un ya familiar concepto “disco” y cuando la primera muestra es así de plana; su coro es, en verdad, uno de los pocos momentos insípidos del trabajo entero; la temática de la letra es completamente predecible, la consigna de love is love es algo que casi todas las divas del pop (y las que no son pop) han trabajado o de las que han sido abanderadas en sus discursos en algún punto, es increíble que una compositora de su talla debiera acudir a algo tan genérico; el panorama se renueva con la efervescente Magic, que es en definitiva algo que con el paso de las semanas mejoró y con la brillante instrumentación de I Love It, la más “disco” hasta ese momento, que cuenta con una interpretación vocal impecable en las estrofas.

El asunto con el proyecto es que representa lo que Kylie supone que sus fans quieren escuchar de ella, es un intento de reinvención especialmente después de que el decepcionante Golden no haya funcionado de la forma como ella esperaba, sin embargo, no se siente vano y postizo, ni forzado o sin vida. Por el contrario, DISCO es un álbum alegre, entretenido, y divertido y que además tiene una vibra colorida hermosa que crea una atmosfera completa en la que verdaderamente nos transportamos a una pista de baile en la que el centro de la decoración es una bola de miles de pequeños espejos que reflejan la luz y nos iluminan a todos.

Podemos mencionar que la imponente Last Chance es tal vez el momento más memorable de todo el proyecto, no solo por las pegajosas voces de fondo del coro sino que  evoca las melodías de canciones de ABBA de entre 1976 y 1979 traídas a nuestros días. Hacía el final de la versión estándar del álbum, tenemos Celebrate You un himno al amor y la admiración que pide a gritos ser dedicada a nuestro ser más querido; lo más impactante de este corte es que verdaderamente se siente como un closer, se siente como el final, el cierre del proyecto, cuestión que no es tan común encontrar en lanzamientos pop hoy en día.

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Un aspecto a resaltar, por la sutileza e ingenio con las que han sido incluidas, son las referencias hechas a hitos del disco setentero en las letras, como el guiño a Earth, Wind & Fire en la “tropical” Monday Blues:


You told me you like Earth, Wind and Fire
And that made my mind up.”

En Where Does the DJ Go? influenciada en la instrumentación por bandas como CHIC, una vez más en la historia, se demuestra lo universal e inmortal que es I Will Survive de Gloria Gaynor  al poner en el pre-coro:

“Now I'm leaving behind
All the stress in my mind
Singing I will survive (Survive)
Just wanna move so much closer to you


E incluso en uno de los mejores tracks del trabajo, Supernova, se incluye un resplandeciente efecto vocoder muy al estilo de Daft Punk, se hace referencia a un viaje por la galaxia en una astronave, concepto bastante popular en aquella época.  

Además de todo esto, en Dance Floor Darling, que tiene rasgos reminiscentes de Your Disco Needs You de la misma Minogue (incluso en las partes habladas) nos invita a movernos como Studio 54, el legendario club nocturno que hoy en día es un teatro de Broadway:

“Rock 'n roller
Bring your body closer
Shake it on thе floor now
Like Studio 54 now
Why you waiting?
It's not complicated”

En general, DISCO es un álbum consistente que le hace justicia a lo que busca como concepto; si bien es algo con lo que Kylie ha trabajado en muchas ocasiones, está bien afirmar que  lo ha transformado en algo que no había hecho antes y que se siente fresco y honesto. Lo destacable de este álbum es lo vivo que se percibe a pesar de ser lanzado este 2020 y como nos invita a bailar, así estemos lejos de volver a los clubes y así seamos los únicos en la pista de baile imaginaria de la sala de nuestra propia casa.

Get up on the dance floor, darling
Say, what you waitin’ for?

 Escucha el álbum en Spotify

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